Tengo 25 años, y llevo más de 7 manteniendo una férrea relación con mi amiga Ana, a veces también tonteaba con Mía, pero viviendo solo, Ana era todo lo que necesitaba en mi vida diaria.
Ahora la situación ha cambiado, he terminado mi carrera y he vuelto a casa de mis queridos progenitores, lo cierto es que tenía muy malas perspectiva (cuando me fui la situación era insostenible) pero para mi asombro no ha sido así… con mis padres la relación no puede ser mejor, cierto es que al estar preparando un examen de vital importancia no tengo tiempo para discutir, pero el horizonte ahora es un poco más oscuro, en casa mi relación con Ana se ha vuelto cuasi-imposible, y he tenido que recurrir diariamente a Mía, me siento muy mal conmigo mismo.
Puedo recordar con absoluta nitidez las bondades de mi querida Ana, lo limpio, lo bien que me sentía al salir de fiesta después de un duro día de Ayuno, pero ahora eso es imposible… con la familia nos pasamos el día comiendo, hordas y hordas de platos tremendamente apetecibles pasan delante de mis ojos, y me siento débil al caer en la tentación… y al tener un nivel de estrés tan alto, me siento a la cruel mesa de comedor y solo puedo hacer lo propio, comer... pero por fortuna tengo a Mía, aunque como sabéis es una dura amante… y después de todos los días recurriendo a su amistad, tras 3 meses, siento que no puedo más… no se que hacer… y aunque el omeprazol (antiacidez) es de muchísima ayuda, me siento vacío, lo que no deja de ser lógico por otro lado, pero estoy quedándome sin fuerzas, sin animo, sin rumbo, sin norte....
Ha decir verdad, me he mantenido más o menos en mi peso, que aún lejos del ideal, por ahora es un buen entresuelo antes de subir a la planta de la perfección.
Los que me leáis, os pediría apoyo y consejo… Se que mi forma de escribir, puede resultar densa e incluso pedante, pero soy así es parte de mi personalidad, que espero que vayáis conociendo, si queréis hacerlo…
Muchas Gracias Príncipes y Princesas del mundo.